miércoles, 14 de febrero de 2018

Se nos fue al silencio

Nicolás Salas se sacó la espina cuando escribió el libro “Sevilla, complot de silencio” para contar lo que un gobernador civil no le había dejado decir en público. Para este compañero los silencios en el sector privado son más significativos que en sector público, porque pensaba que la Administración Pública era más liberal que la sociedad.
- ¿Y la sociedad sevillana?
-No es muy liberal que digamos.
- ¿Y tú?
-Todos tenemos parte de responsabilidad de este complot de silencio que yo rompo ahora para comprometerme.
(Nicolás Salas no se consideraba ni político ni siquiera escritor. Era modesto. Pero reconocía que tenía la lista de muchos cómplices del silencio en Sevilla. Me mandó a la Maestranza para que escuchara los silencios que no se dan en ninguna plaza del mundo. Nicolás se fue al silencio dejándonos un recuerdo de opiniones dulces para algunos e incomprensibles para otros).

viernes, 2 de febrero de 2018

El Patio


Junqueras estará sin recreo, sin poder salir al patio de la cárcel de Estremera, durante 15 días por conceder una entrevista a una emisora de radio. El independentista sabe que esta prisión fue inaugurada en 2008 por Rubalcaba en compañía de Granados, entonces consejero de la Comunidad de Madrid. Al exdirigente del PP le gustó tanto el establecimiento que años más tarde pasó allí una larga temporada.
Contaba Marcelino Camacho que cuando él estaba encarcelado, los funcionarios de prisiones distinguían perfectamente la procedencia ideológica de los detenidos por la forma de salir al patio, al recreo. Si andaban solos y muy de prisa eran anarquistas. Los que iban en grupo, preparando gobierno, eran socialistas. Los de un libro debajo del brazo, comunistas…
Junqueras tatareará la canción de Pablo López: “me aburro, el patio está vacío y suenan las sirenas y yo sigo jugando qué más da”.  

viernes, 26 de enero de 2018

El rey y los periodistas


Las audiencias del rey Juan Carlos con los periodistas transcurrían muy distendidamente. Saludaba a todos y cuando conocía a alguien le llamaba por su nombre o por su primer apellido. (El anterior jefe del Estado cuando estaba descontento con alguno de sus ministros, le llamaba por su segundo apellido. En más de una ocasión llamó Iribarne a Manuel Fraga).
Los periodistas manifestaron al monarca que la Federación de Asociaciones de la Prensa había suscrito una póliza de seguro que amparaba la responsabilidad civil de los 5.200 periodistas inscritos aquel año en las Asociaciones.
El rey les vino a decir diplomáticamente que los periodistas ni eran el ombligo del mundo ni entre sus funciones figuraba la de tratar de sustituir al poder. 

jueves, 25 de enero de 2018

Sospech

El ministro Zoido y el director general de Tráfico llegaron al cementerio cuando el difunto iba camino de la sepultura en un lujoso ataúd. Ambas personalidades, en compañía de dos centenares de agentes del orden, consiguieron parar la larga comitiva fúnebre. Ante las protestas de los familiares y amigos del finado, el ministro del Interior les comunicó que la persona que iba en el féretro no podía ser enterrada o incinerada hasta que se le practicase la autopsia. 
-“Ya le han hecho una”, gritó la viuda. 
-“¿Y cuál ha sido el resultado, señora?” preguntó con delicadeza el director general de Tráfico.
- “Mi marido estuvo expuesto a cambios extremos de temperatura en la AP6 el día que nevó tanto mientras otros se calentaban en Sevilla” 
El ministro y el director general dieron el pésame a la viuda y se marcharon frustrados porque en el ataúd no iba vivo y coleando Puigdemont, como sospechaba Rajoy. (Ficción)

miércoles, 24 de enero de 2018

Cuidado con los bikinis y el diálogo

El periodista que también era sacerdote obtuvo permiso para visitar un convento de monjas de clausura de España. Durante su recurrido por el claustro descubrió el curioso medio que tenían las religiosas para subsistir económicamente. Al día siguiente lo publicó ingenuamente en el periódico en el que colaboraba. Lo leyó el obispo de la diócesis donde se encontraba el convento y se enfadó tanto que las dejó sin trabajo. Cuando se enteró el periodista de lo ocurrido la tristeza se adueñó de su ánimo y decidió salir en defensa de ellas.
Las monjas estaban metidas en el engranaje de unos grandes almacenes italianos y a ellas les correspondía hacer diecisiete modelos de bikinis.
Cuando el protagonista de este comentario publicó “La oración de hoy” la censura eclesiástica le quitó la advocación “Nuestra Señora del Diálogo, rogad por nosotros” porque había que tener mucho cuidado con el diálogo. 

martes, 23 de enero de 2018

La libertad es lo primero

Marcelino Camacho vestía jersey de cuello alto, de color avellana tostada que le había hecho Josefina, su esposa. Para él la vida no consistía en meter en la cárcel a los que le habían metido en ella, porque era partidario de la reconciliación nacional y de una sociedad más justa, más humana y más libre. (La libertad es lo primero, se la comerán los lobos si la dejamos para luego). No fue un lobo sino un sevillano el que le abrió los ojos al comunismo. Se llamaba Ramón Lauda Toribio, ferroviario de la estación de Sevilla que fue trasladado, por represalia, a la estación de Osma La Rasa (Soria) donde trabajaba el padre de Marcelino. 

lunes, 8 de enero de 2018

Entre Periodistas

Los años de delgadez de Franco se remontan a cuando era un joven teniente enamorado de la hija del comandante de su regimiento: una quinceañera de ojos grandes y con acento cubano. Cuenta el escritor Ruiz Barrachina que el noviazgo duró seis meses y que durante este tiempo se comunicó con ella en 300 ocasiones a través de postales y cartas. Al joven teniente le gustaba escribir. 
Franco recibió el carné número 1 de periodista en 1949. Los aduladores de entonces le dijeron que al aceptarlo honraba a la profesión. Al mencionar sus méritos le recordaron sus muchos artículos y reportajes fotográficos en Marruecos.
En julio de 1936 un periodista norteamericano, amigo de Hemingway, le entrevistó para un diario inglés. Le preguntó si tendría que matar a la mitad de España para conseguir el triunfo. Franco le contestó: "cueste lo que cueste". El entrevistador observó la cintura del general y pensó: "pronto tendrá barriga". El pronóstico se cumplió. El dictador, según su familia, era un comilón. Llegó a pesar 90 kilos.